Post en tiempo de cuarentena

¿Sentís estos días una especie de energía intensa que te invade y te hace deambular por tu casa sin poder enfocar en nada?.

Quiero decirte que no estás sóla, hace varios días que me está pasando eso. Al principio de la cuarentena no notaba tanto esa necesidad interior de parar, de detener el ritmo, de bajarme de las redes sociales.

Luego de varios días logré escuchar esa voz que me pedía pausa. La noté un poco porque la creatividad no estaba presente y otro poco porque la ansiedad la estaba comenzando a notar en el cuerpo.

Comencé a indagar ¿qué pasa si dejo de subir contenido?¿qué me limita el conectar con mis emociones? las respuestas fueron la llave para decidir bajar el ritmo y armarme un rutina de desconexión.

Esta nueva rutina consiste en hacer una “lista inversa” es decir anotar acciones, hábitos y deseos totalmente opuestos a lo que venía haciendo con la inercia del día a día.

Y salieron cosas como estás:

  • Levantarme, no ver el celular, poner música instrumental, hacer varias respiraciones profundas y comenzar a leer las transcripciones de “ El encanto de la vida simple”  que me había propuesto a principio del año leer cada dia y no lo estaba haciendo. La mañana tiene algo mágico que invita a la reflexión y conexión profunda. El silencio y la luz de las primeras horas del día son muy poderosas.

  • Luego de conectar con la tranquilidad de la mañana, me enfoco en esas tareas que más concentración me requieren, acompañada de buena música ( te dejo la Playlist de Usina que armé para estos momentos) y una infusión.

  • Parar para almorzar y aprender nuevas recetas que ayuden a mi cuerpo en estos momentos de cuarentena.

  • Disfrutar de “no hacer nada” aunque siempre estamos haciendo algo. Contemplar, escuchar, pensar, sentir, respirar…

  • Practicar la escucha activa, poner el foco en las personas que quiero y dedicar tiempo a “estar y sentir su presencia”.

  • Ver caer los último rayos de luz de la tarde, disfrutar de ese momento mágico y estar en el aquí y ahora.

  • Preparar física y mentalmente mi cuerpo para el descanso.

Como verás estas cosas tan “simples”, no las estaba haciendo en mi rutina dia y para mí significa estar viviendo y conectando con lo más profundo que es el presente.

Estos días tenemos la oportunidad de hacer un viaje interior para mirar hacia adentro, cobrar fuerzas, comenzar a incorporar hábitos sanos y hacerlos perdurar en el tiempo. Dicen que los hábitos se adquieren luego de 21 días, bueno hoy es el momento para comenzar.

Por último, te dejo una guía práctica de preguntas para enfocar en vos.

Me encantaría que me cuentes cómo estás viviendo estos días. Si necesitás charlar podés hacerlo en los comentarios más abajo.

Ye ♥

Sobre mi

Soy abogada de profesión y emprendedora por elección. Me especialicé en comunicación digital y junto a disciplinas como la ilustración, la planificación, coaching, community manager y el marketing emocional acompaño, capacito e intento inspirar a emprendedoras para que puedan vivir de su pasión.